7 diciembre, 2015
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Si se calla el cantor

Al eficiente Código de Faltas cordobés, ése legado militar que sigue vigente 40 años después, había que abolirlo, pero mejor eligieron corregirlo y cambiarlo de envoltorio, para no echar a perder su espíritu persecutorio. Tipeando los diarios con mano dura, mientras sus operarios vallaban la legislatura, decidieron reemplazar la figura de “merodeador” que sonaba de terror, por otra mucho más amorosa: “Conducta sospechosa”. Acorde a su historial de cacerías a ultranza, la Policía Provincial reprimió hace días al Barrio Nueva Esperanza, que debió padecer otra vez la prepotencia de la cana, a las sombras del “nuevo” Código de Convivencia Ciudadana. Y para peor, en paralelo a la represión, el Gobernador De la Sota se volvió la nota central de los noticieros: terminó de grabar su primer disco de boleros.

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