26 septiembre, 2016
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24 horas de caminata por el agua y la vida

A cinco días de cumplirse un año del mayor ecocidio de la megaminería en la historia argentina, el pasado 8 de septiembre se produjo otro derrame de la Barrick Gold en Veladero, San Juan, que una vez más intentaron ocultar y no pudieron.

En ese contexto, ayer mismo, comenzó la admirable Caravana por el Agua y por la Vida, organizada desde la Asamblea Jáchal No Se Toca. A las 6 de la mañana, partió desde el acampe en la Plaza del pueblo jachalero y recorrió 160 kilómetros de caminata hacia el centro de San Juan: un enorme símbolo de lucha y resistencia, en repudio a Barrick y al gobierno provincial. A pesar de los intentos de boicot para entorpecer la procesión, los asambleistas llegaron al día siguiente alrededor de las 9:30 de la mañana, al punto de encuentro con el pueblo y las organizaciones sanjuaninas.

En ese lugar, la Asamblea Contra la Contaminación y el Saqueo organizó una bicicleteada para recibir a los vecinos jachalleros e iglesianos. Desde allí, siguieron todos juntos su marcha por Tribunales y la Cámara de Diputados, finalizando en la Casa de Gobierno, donde se gritó, se cantó y se lloró, exigiendo el «cierre, remediación y prohibición» de la megaminería.

 

Mientras la Justicia de Jáchal frenó solo momentáneamente las operaciones de la mina, el gobierno municipal sigue reafirmando que “San Juan sin minería no es nada”, y que los vecinos le debemos nuestro progreso a esta actividad. ¿De qué progreso hablarán, del mismo que nos condena a las calles sin asfaltar y los barrios sin urbanizar?

 

En la Casa de Gobierno, la asamblea Jáchal no se Toca entregó un petitorio para exigir el cierre definitivo de la mina en Veladero, que fue contestado por el gobernador Sergio Uñac, quien aseguró que se iban «a realizar los correspondientes monitoreos, pero que no se iba a dar el cierre definitivo de la multinacional canadiense». «Minería sí», es la que escueta respuesta que había dado días atrás, cuando le preguntaron por el caso.

 

A aquellos que no entienden que la sed del oro nos dejará sin agua, les grita la garganta sanjuanina:

¡Que Barrick Gold no viole más minas!

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