9 diciembre, 2016
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Facundo Rivera Alegre, en su plaza

Viviana Alegre vivió diez años en la casa del pasaje Carbó. Por esa calle y por cada uno de los espacios del barrio Juniors, su hijo, Facundo Rivera Alegre, conocido como el rubio del pasaje, dejó huellas.

 

Hoy, como ya se sabe, Facundo no está. Está desaparecido, y el Estado de la provincia de Córdoba no hace nada por hacerlo aparecer. Entonces, claro, surgen varias preguntas: ¿Será que el Estado fue -y es- parte/cómplice/responsable de su desaparición? ¿Por qué el Gobernador Schiaretti no recibe a Viviana? ¿Cómo se explica tanto oído sordo, tanta inacción?

 

 

Ayer, caímos al barrio para acompañar a Viviana en la inauguración de la Plaza Facundo Rivera Alegre. Allí, ella nos dejó sus palabras, sus recuerdos y sus emociones.

 

Viviana nos contó detalles de aquel 19 de febrero de 2012, día en que desapareció su hijo: Se levantó cerca de las seis de la mañana. Fue a la pieza. Facundo no había llegado. A las diez de la mañana empezó a buscarlo. Nadie sabía nada. Todo resultaba raro. Comenzó a recorrer comisarías, porque “cada dos por tres, a Facu lo detenían por el Código de Faltas y lo largaban a la noche, o al otro día”. Desde las comisarías comenzaron a llamar al registro delictual de la provincia, y nada. Nada, nada. “Algo pasó. Están ocultando algo” se dijo Viviana a sí misma.

 

Su búsqueda sigue hasta hoy.

 

Facundo, presente en su barrio

 

-“Facu está desaparecido, y eso es lo que jode a todo gobierno, a todo político. Un desaparecido” dice Viviana. Aunque, de alguna manera, por su lucha, Facundo está presente.

 

Facundo (y su ausencia) penetra de tanto en tanto en la agenda pública. Tal vez, el rubio pase de largo por los despachos de la Casa de Gobierno de la provincia de Córdoba, pero gracias a la fuerza de su madre, se hace ver –a través de fotos, murales y constantes intervenciones-  en diferentes espacios de la ciudad.

 

También se lo puede ver en los rincones de Juniors. Cuando le preguntamos a Viviana el motivo del mural en el barrio, ella fue muy clara: “todo lo de él está acá. Este es su lugar, siempre va a ser su lugar. Él está en el aire de acá. Cuando volví a recorrer estas calles, para invitar a los vecinos, sentí que en todos lados estaba él, presente. Porque este es el lugar de él”.

 

Viviana recuerda momentos de Facundo en su barrio: “Cuando estuve en la sentencia de la megacausa de La Perla me preguntaban cómo estaba.  Por un lado estuve feliz, porque en algo reparó lo de mi hermano, desaparecido en dictadura junto con mi cuñada, que estaba embarazada de un bebé que alguien se apropió. Pero, por otro lado, me ponía a pensar en Facu. Uno de esos que fue condenado en la sentencia, Padohan, que robo muchos bebes,  vive a cuatro cuadras de acá. Una vez, los H.I.J.O.S  fueron a hacerle un escrache, y Facu -que salía del colegio- se prendió con los amigos. Se me paso toda esa película aquel día”.

 

En el barrio, no sólo puede verse a Facundo (y su ausencia) inmiscuido en los colores de un mural, sino que también está presente en un lugar muy especial, que desde ayer se llama Plaza Facundo Rivera Alegre: “La casa que Facundo estaba construyendo junto a su mujer está acá, a tres cuadras. Él venía acá con sus amigos. Acá venía a tomar mates con su mujer. Y acá, hoy, viene a jugar Rocío, su hija”.

 

Sin Facundo no hay justicia

 

El 28 de agosto del 2015 culminó el juicio por la desaparición de Facundo. Como tantas veces sucede en Córdoba, no se obtuvo verdad ni justicia. “El juicio estuvo armado, siempre lo dije. No hay sentencias firmes. No podemos, digamos, accionar a nivel judicial. Como han apelado, todo quedó en el juzgado. Entonces puede pasar mucho tiempo… Por eso hacemos este tipo de acciones, para seguir visibilizándolo. Para ver si llegamos a la parte más íntima de algunas personas, al corazón de Schiaretti, o del ministro de Derechos Humanos, Angulo, y que nos reciban en una audiencia”.

 

“Estamos  esperando que la causa pase a la justicia federal porque la justicia provincial es inepta para una investigación de estas. De hecho, ya está comprobado, los policías que estuvieron en la investigación nos plantaron una testigo, que ha había estado en otro juicio. Como dijo mi abogado, Claudio Orosz, la investigación debería hacerse de nuevo”, nos contó Viviana.

 

La lucha continúa

 

Además de los actos que le dan visibilidad pública a la desparición de Facundo, la lucha continúa con otras acciones. “Presenté una carta el 30 de noviembre al presidente del Supremo Tribunal de Justicia, y ayer al Ministro de Derechos Humanos y Justicia de Córdoba. Les pedí que digan qué están haciendo: ¿Están buscando a Facundo? Y pedí que el Ministro nos reciba. Pedimos audiencia, porque la causa de Facu no está cerrada, está en casación”, cuenta Viviana, quien se prepara para reforzar está lucha, a poco tiempo de que se cumplan los cinco años de la desaparición de Facundo.

 

“Queremos seguir buscando a Facundo, queremos que esto pase a la justicia federal y que los verdaderos responsables estén imputados, sean juzgados y condenados. Tenemos testigos, muchas pruebas, como dije, de que la Seccional 5° está metida, que trasladó el cuerpo. A ninguno de ellos han imputado. Están tratando que esto esté en casación. Empezó en Marzo del 2016 y pueden seguir así, hasta cerrarlo”, sostiene Viviana.

 

 

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