28 diciembre, 2018
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Sueños compartidos; «No más crisis, no más balas»

 
Diciembre va promediando los balances de fin de año. Los organismos de Derechos Humanos que militan en la Provincia de Córdoba, convocaron el día 20 a una conferencia de prensa donde compartieron con los distintos sectores sociales, políticos e institucionales su mirada particular sobre todo ante la inminencia del 2019. 
 
 
En la apertura de la conferencia, se recordaron los sucesos del 2001 que costaron la vida a varios argentinos en plena crisis del gobierno de De la Rúa, y nos marcaron a fuego. Una verdadera pesadilla de la historia de nuestro país, cuyas repercusiones internacionales todavía son recordados sobre todo cuando las crisis económico- sociales, como la actual, evocan procesos que creíamos superados.
 
 
Para conjurar esa pesadilla los organismos de DDHH elaboraron un documento enumerando los sueños de liberación y justicia por los cuales activan sus energías, sueñan con una Córdoba libre, inclusiva, justa y solidaria. Detallaron la protección del pueblo atendiendo a su equidad económica, contemplando la alimentación, la vivienda y trabajo digno. La libertad de expresión, la educación, la ciencia y la cultura popular.
 
 
Hablaron de una seguridad transparente, democrática, con prevención más que represión. No olvidaron las políticas ambientales tan caras a la historia asamblearia de nuestras sierras. Tampoco quedó fuera  la Educación Sexual Integral, la paridad de género sin violencia y la aplicación del protocolo del aborto no punible. Por supuesto la coronación de estas esperanzas siempre cifradas en el hallazgo de aquellos nietos aún no recuperados a los apropiadores que los esclavizan en la ignorancia de su identidad.
 
 
Como anfitriones recibieron en panel, por la “Asociación de ex-Presos Políticos”, Soledad García. Por “Familiares de Detenidos y Desaparecidos por razones políticas”, Gustavo Tissera, Emilio Pihén por “Hijos e Hijas” por la identidad y la Justicia contra el olvido y el silencio, Sara Waitman por el grupo de “Ex-presos políticos para la Patria Grande” y Sonia Torres por “Abuelas de Plaza de Mayo Córdoba”. Se contó con la presencia y las adhesiones de las diversas organizaciones y partidos políticos del campo popular.
 
 
Luego se abrió la ronda de  preguntas y respuestas y fue Emilio Pihén quién destacó, que “si bien el panorama de juicios de lesa humanidad no es el más alentador porque desde el poder judicial se ponen frenos para investigar sobre todo la complicidad civil, se podían mencionar ciertos avances. Por ejemplo en Córdoba con el caso Montiveros, la imputación de integrantes pertenecientes al Comando Radioeléctrico y miembros de la cúpula directiva de la Ford. Y a nivel nacional con el caso de apropiación de los mellizos Valenzuela Negro, ligado al Instituto Privado de Pediatría en Paraná”.
 
 
Soledad García integrante de ex-presos políticos señaló que “durante una audiencia con el secretario de DDHH de la Nación, se les recomendó que `se olvidaran de los juicios  porque ya habían sufrido demasiado`, los ex presos no piensan bajar los brazos  y seguirán siendo testigos a lo largo y a lo ancho de todo el país, igual que el resto de los organismos de familiares, hijos abuelas y demás.
 
 
En cuanto al fallo judicial por lo del aborto no punible en Còrdoba, Soledad sostuvo que “aunque el Portal de Belén apele, celebramos el avance porque habilita la aplicación del protocolo del aborto no punible en la provincia”, situación que desde hacía seis años estaba retrasada.
 
 
Por otra parte y ligado a la violencia y abusos ejercidos en situación de cautiverio las ex-presas por razones políticas esperan los juicios y tratan de conseguir testimonios también de varones que padecieron esos vejámenes durante la dictadura. Gustavo Tissera, por su parte, tocó el tema de las políticas que está aplicando Bullrich, posicionándose categóricamente en contra de que el gatillo fácil se transforme en política de estado por su inconstitucionalidad e ir en contra de los Derechos Humanos.
 
 
Finalmente como se venía apreciando desde las palabras iniciales y englobando todas las aspiraciones de cambio que se fueron desgranando durante el encuentro, quedó claro que nadie quiere otro 2001, ni más crisis, ni presos políticos ni más balas. Contundencia del reclamo popular que enarbolan nuestros organismos de Derechos Humanos, de todos los humanos.
 
 
Sonia, por su parte nos leyo un documento creado entre todos los organismos presentes: «De cara al 2019: Nuestro compromiso para la construcción de un sueño colectivo»
 
 
En este año, en el que se cumplen 70 años de la declaración Universal de los derechos humanos y 35 años de la vuelta a la democracia, los organismos de derechos humanos junto a referentes de distintos sectores de la sociedad cordobesa, hacemos escuchar nuestro sueño colectivo:
 
Soñamos una Córdoba en la que la brecha entre la persona que más gana y la que menos gana no genere el hambre de miles de compatriotas y una injusticia tan dolorosa.
 
Soñamos una Córdoba en la que cada persona pueda tener un plato de comida en la mesa.
 
Soñamos una Córdoba que garantice los derechos de las niñas, niños y adolescentes. 
 
Soñamos una Córdoba en la que las trabajadoras y los trabajadores tengan un sueldo digno, condiciones de trabajo dignas y libertad para reclamar por sus derechos organizadamente.
 
Soñamos una Córdoba donde los jubilados y las jubiladas vivan dignamente y se les reconozca el trabajo de toda una vida.
 
Soñamos una Córdoba donde la palabra circule plural y diversa. Con una real libertad de expresión.
 
Soñamos una Córdoba con educación pública inclusiva y justa que garantice la igualdad de oportunidades en todos los niveles de formación.
 
Soñamos una Córdoba con una cultura popular con llegada a toda la sociedad.
 
Soñamos una Córdoba sin miedo y con la alegría como bandera.
 
Soñamos una Córdoba donde la ciencia tenga financiación y los científicos puedan desarrollar su carrera en nuestro país.
 
Soñamos una Córdoba en la que cada joven, sea del barrio que sea, pueda salir y volver a su casa tranquilo y seguro.
 
Soñamos una Córdoba con políticas de seguridad transparentes, democráticas, con prevención más que represión.
 
Soñamos una Córdoba en la que cada mujer pueda caminar por la calle tranquila y a la hora que quiera. 
 
Soñamos una Córdoba con paridad de género y sin violencia contra las mujeres.
 
Soñamos una Córdoba donde se implemente la ley de Educación Sexual Integral.
 
Soñamos una Córdoba en la que se aplique el protocolo de aborto no punible.
 
Soñamos una Córdoba donde la juventud sea protagonista de la participación política y social.
 
Soñamos una Córdoba con los responsables civiles de la dictadura condenados, como en el reciente fallo de la causa Ford que demostró la participación de civiles y empresarios en el secuestro y tortura de 24 obreros.
 
Soñamos una Córdoba que garantice la continuidad de los juicios por delitos de lesa humanidad que permiten a las generaciones nacidas en democracia, entender la historia con empatía.  
 
Soñamos una Córdoba con políticas públicas ambientales centradas en la protección del monte nativo, el acceso al agua potable y la tenencia de la tierra.
 
Soñamos una Córdoba en la que las Abuelas de Plaza de Mayo, con la ayuda de los cordobeses y las cordobesas,
podamos encontrar a los más de 300 jóvenes que el Terrorismo de Estado apropió y que aun no conocen su verdadera identidad, viviendo como esclavos de las familias que los retienen.
 
Soñamos una Córdoba libre, inclusiva, justa y solidaria.
 
La historia de los derechos es la lucha por alcanzarlos.
 
Este es nuestro sueño colectivo. Vamos a trabajar para hacerlo realidad. Reconstruyendo los lazos sociales, consolidando la unidad y fortaleciendo la lucha.
 
 

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