14 junio, 2019
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La sonrisa de Sabina

 

“Dos meses decidí no hablar. Dos meses de mucha angustia. ¡Hasta hoy! Busco justicia y no quiero callar más. Tanto vacío siento cuando vuelven los niños de la escuela. Los veo alegres, pero a Sabina no la veo ni la escucho. ‘Mirá, má, estamos re contentos’, me decía cuando llegaba de jugar. Día a día regresan sus amiguitos, pero ella no vuelve más. Hay momentos en que me pongo a llorar de la nada, ¡porque me duele todo! Me acuerdo de su cara y se me caen las lágrimas. Para mí sigue viva, pero de verdad, porque en mis sueños está sanita. A veces le preguntaba por qué se reía tanto, y su respuesta era otra sonrisita. Era muy obediente, cuidaba a sus hermanos más chiquitos y cuando no iba a la escuela me ayudaba en lo que necesitara. No paro de preguntarme por qué tanta maldad si sólo fue al almacén a comprar ají. Hoy hay cuatro detenidos con prisión preventiva y debemos esperar veinte días los resultados extraídos de su cuerpo. Tengo un dolor enorme, todavía no sé quién o quiénes son los femicidas pero acá sigo de pie, para que no borren ninguna sonrisa más, como hicieron con la de mi hija”.

 

 

* Paulina Garnica, mamá de Sabina, a dos meses de su femicidio en La Rioja.