29 agosto, 2020
, SANTO TOMÉ

#EMBARRIADOS COSTA PODEROSA

 

Al sur de la Ciudad de Santa Fe, cruzando el Río Salado, se encuentra Santo Tomé. En el noreste de la ciudad crece el barrio Costa Azul. Nació en 1959 como un proyecto que comprendía 300 lotes y que preveía la construcción de un balneario, avenidas y edificaciones. Nunca se concretó: en su lugar, en sus irregulares 12 manzanas se fueron instalando familias de pescadores que, ante las constantes inundaciones, buscaban un lugar donde vivir, como Ramona, de 69 años, que hace 11 que está: “Cuando llegué no había casi nada. Ahora está mucho más poblado, pero sigue siendo un barrio olvidado por el Estado”. Actualmente, vivimos unas 320 personas acá.

 

En Costa Azul no hay ninguna señal de urbanización. ¿El camión de la basura? No pasa. ¿La ambulancia? No entra. ¿El colectivo? Tampoco: las niñas y los niños tienen que caminar dos kilómetros para ir a la escuela, bordeando una ruta sin vereda. ¿Las calles? De tierra y llenas de pozos. ¿Luz? En dos o tres calles; el resto está sumido en una completa oscuridad. ¿Dispensario? Tampoco hay. ¿El Estado? Bien, gracias.

 

 

También sufrimos las quemas en las islas. Del otro lado del río, Ramona alcanza a ver los terrenos completamente quemados: “Los bomberos vinieron, dijeron que no podían hacer nada y se fueron”. Alexis, vecino del barrio, fue uno de los que ayudó a apagar el fuego a pulmón: “Sacamos agua del río con baldes y lo apagamos”. “El humo y las cenizas quedaron en el aire por tres o cuatro días, asfixiando y ahogándonos”, contó Ramona, que además hizo que la situación empeorara su bronquitis.

 

 

Hace unos años, ella arrancó una copa de leche en su casa: “Empezamos con 15 chicos, y ahora vienen 120. Hace unos meses sumamos un comedor”. El Municipio de Santo Tomé sólo aporta 9 kilos de pan por semana; 75 gramos de pan por chico y la mayor parte se cubre con donaciones.

 

En Costa Azul, una tierra hostil por la desidia, brota la semilla de una nueva asamblea poderosa que crece, porque la organización siempre florece.

 

Relacionadas

Tucumán
30 mayo, 2021

UN JUICIO QUE NO PUEDE ESPERAR MÁS

TUCUMÁN
18 mayo, 2021

LA ORGANIZACIÓN SALVA VIDAS

ANA MARÍA ACEVEDO
17 mayo, 2021

LA LIBERTAD COMO NORMA