23 diciembre, 2020
, EDUCACIÓN

¿LA CONTINUIDAD PEDAGÓGICA? ¡AUSENTE!


* Por las promotoras socioeducativas de La Poderosa.

Queridas familias:

Las promotoras socioeducativas de todo el país acompañamos a las y los niños en sus estudios durante este año tan difícil. Hubo muchos obstáculos de por medio, pero logramos sortearlos gracias a la gente, que ayudó a poner de pie los nodos de conectividad en nuestros barrios, y a la inagotable creatividad de los docentes, que hicieron malabares para que todos continuaran sus clases en estos meses de cuarentena. Pese a los incansables esfuerzos, la educación a nivel nacional se vio muy golpeada y muchos pibes quedaron fuera del sistema educativo por falta de Internet en sus hogares. Entonces, si bien algunos tuvieron asistencia perfecta en nuestros nodos, muchos otros no pudieron cumplir con su escolaridad porque en nuestras barriadas el derecho a la conectividad sigue sin ser una realidad.

De punta a punta del país, se nos hace muy difícil cerrar los boletines: la organización popular tiene 10, pero la conectividad no se presentó a clases ningún mes, entonces, ¿cómo se supone que debemos evaluar? En Juella, Jujuy, hay un 20% de pibes y pibas que no tuvieron continuidad en la escuela; porque en la asamblea de El Bosco II, en Santiago Del Estero, 136 changos no pudieron acceder a la educación y 106 están en etapa de recuperación. En las asambleas de Capital Federal, el guacherío se portó bien; desde su experiencia, Eliana Singh, estudiante del Bachillerato Che Guevara y promotora socioeducativa del nodo de la Villa 31, lo cuenta: “Durante este año, la escolaridad en el Bachillerato fue complicada porque no se sabía si íbamos a seguir estudiando o si directamente perdíamos el año”. Poco a poco se fueron tejiendo redes con cada promotora que se formó en pandemia para darle continuidad a la educación. Sin embargo, no alcanzó como hubiéramos querido, porque 143 niños y niñas no pudieron continuar sus estudios por ese famoso y cansador fantasma de la desconexión; hemos podido relevar a quienes asisten a los nodos de conectividad para ver que 177 chicos y chicas tuvieran clases virtuales alguuuna vez en el año, mientras que 132 no levantaban ni una barrita de señal para las plataformas virtuales.

En la Provincia de Buenos Aires parece que la señal de Internet se perdió y Daiana, vecina y promotora en San Petersburgo, fue testigo de esta perversa exclusión: “El mayor problema que tenemos con la conectividad es que las empresas proveedoras no entran porque el barrio está considerado como una ‘zona peligrosa’. A los pibes esto les afecta un montón porque se les dificulta hacer las tareas y tener las clases por Zoom con sus maestros. La gente mayor también se ve perjudicada, porque no pueden sacar turnos para hacer trámites o ir al médico”. En Córdoba, donde en nuestra asamblea tenía a 11 peques sin poder realizar sus tareas, y en Santa Fe, también abrimos nodos de conectividad para reforzar la escolaridad.

La comunidad educativa estuvo de frente poniendo el pecho a esta situación tan complicada que nos aquejó todo el año, por eso este ciclo lectivo lo han superado con una gran calificación positiva. Nos gustaría decir lo mismo del acceso al Internet, ya que sólo recibimos excusas vanas para que no llegara ni un día. Esperamos que el año entrante podamos verlos a todos y a todas de nuevo, que puedan estudiar desde sus casas con la conectividad garantizada para tener la continuidad educativa necesaria.

Mientras tanto, ¡felices fiestas y próspera lucha nueva!