5 diciembre, 2020
, ¿Dónde está Mariana Lastra?

TRES MESES BUSCANDO A MARIANA

Andá a tu infancia. Imaginate que tenés sólo 10 años, que vivís en la Villa 21-24 con muchos de tus derechos relegados y, de un día para el otro, te falta tu mamá. Imaginate que se llama Mariana Lastra y desde hace 3 meses no recibís noticias de ella. Imaginate… pasaron 91 días, 2184 horas; vos y tu hermanito de 6 la extrañan con desesperación. Imaginate que él te pregunta cuándo va a volver y que vos no sabés qué contestarle. Ahora pensá que los adultos de la familia hacen la denuncia de su desaparición a la Justicia, pero las semanas pasan y siguen sin dar con su paradero. Cerrá los ojos, escuchá el ruido de esas llamadas incesantes a su celular y esas teclas apretándose para intentar contactarla por redes sociales; oí el silencio, no hay noticias, ni una sola señal. Imaginate que sus amigos y vecinos, desbordados de desesperación, deciden juntarse porque saben que el camino es con organización; realizan junto a las agrupaciones sociales de tu barrio, las de Zavaleta y la Red de Mujeres y Disidencias, un semaforazo, marchas, cortes de calle, para hacer visible su desaparición. Tu mamá no vuelve, pero no estás solo, ya son un montón gritando con vos.

Ya está. Rompamos la imaginación, prestemos atención. Daiana González es amiga de Mariana y sufre en carne viva todo eso que vos sentiste recién: «Me da mucha impotencia y frustración porque sé que como el caso de ella, pueden haber muchas mujeres. Todas y todos tienen que saber quién es Mariana: mujer, madre, villera, que siempre quiso salir adelante; tiene que aparecer porque a las pibas no se las traga la tierra, tenemos que saber qué pasó».

Lucho Lastra, el mayor de sus 8 hermanos, tampoco tiene que imaginar nada, está viviendo esta pesadilla en primera persona y, aunque asegura que fueron meses muy difíciles, reúne todas sus fuerzas para seguir dando batalla por Mariana: “En cuanto hicimos la denuncia, aportamos nombres y sospechas que teníamos y tardaron tres semanas en empezar a hacer algo. Mi hermana está viva y en algún lugar, para encontrarla, necesitamos que se siga viralizando su desaparición, nuestra búsqueda y nuestros reclamos”. Su mejor amiga, Alejandra Parindari, está angustiada por su ausencia; a pesar de eso, resiste y pide la colaboración de la sociedad en su conjunto: “Los medios no se interesan en difundir la búsqueda. Es esencial el apoyo de la gente y las organizaciones sociales, sin eso, va a ser cada vez más difícil”.

Acá nos falta Mariana. La extrañamos, la buscamos, ¡la necesitamos! Por su familia y por su barrio, vos también gritá, porque la desesperación crece cada día. En la Villa 21-24, hay una mujer, una mamá, una amiga, una compañera, que no aparece, todavía…

Mariana Lastra