7 mayo, 2021
, Femicidio

¿CUÁNTO DOLOR MÁS PODEMOS SOPORTAR?

Duele buscar entre la incertidumbre, que nos culpen de nuestros males, ir a denunciar sin recibir respuestas de la Justicia. Duele salir sin saber si vamos a volver y tener que llamar para preguntar “¿llegaste bien?” después de cada salida. Y no se dan una idea de cuánto duele cuando la respuesta no llega. De Marcela Maydana no tuvimos más respuestas desde el sábado 3 de abril por la noche. No respondió más, ni los mensajes, ni los llamados. No pudo volver a hablar con su familia: hoy es otra víctima de femicidio en la ciudad de Recreo, Santa Fe.

Un mes después, a toda una familia le duele que ya no pueda compartir tiempo con sus hijas e hijos, ni cuidar a sus nietas. Sus dos hermanas tratan de seguir adelante, aun con la impotencia de saber que las denuncias que hizo Marcela no fueron escuchadas, como denuncia Natalia Espíndola: “El 15 de diciembre me llamó y me dijo que su ex pareja la había perseguido por la calle; ese mismo día fue a realizar una denuncia en la Comisaría Nº 16. La violencia ya era permanente: la espiaba y la esperaba afuera de su casa todos los días”. Cuando desapareció, tardaron dos días en salir a buscarla, en lugar de accionar alguna de las cuatro veces que Ariel Segovia, el remisero que solía llevarla al trabajo, fue a la comisaría para denunciar su desaparición y sólo tuvo una respuesta: “¿Quién sos para venir? Tienen que ser sus hijos quienes denuncien, no vos”.

Hoy, César Oscar Pérez, ex pareja de Marcela, el principal sospechoso del femicidio, está con prisión preventiva. Y no, no se nos pasa la bronca ni el dolor, porque sus cuatro hijos y sus dos nietas no la podrán volver a abrazar. La indignación de Natalia es directamente proporcional a la negligencia de la Justicia: “El fiscal Marcelo Fontana dijo que no le constaba la denuncia de Marcela, ni las dos armas que denunciamos que tenía César, cuando una de las carátulas del caso es por tenencia ilegal de armas”. Ivana Espíndola todavía no entiende cómo ninguno de los niveles de la Justicia se preocupó por salvar a su hermana: «Fontana no hizo nada, no la buscó en ningún momento, no hizo rastrillajes ni patrulló la zona; sólo montó un circo sobre la desaparición de Marce. Lo llamamos para que se presentara en la comisaría y nos trató muy mal, gritaba: ‘Ustedes no me van a decir lo que tengo que hacer’”. Recién el miércoles 7 de abril encontraron el cuerpo y allanaron la casa de César, pero nadie llamó a la familia para reconocer el cuerpo. Hoy Marcela es otra de las siete mujeres víctimas del machismo en Santa Fe este año.

Si la Justicia hubiera accionado desde un primer momento,
tal vez se hubiera evitado tanto sufrimiento.

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