5 abril, 2022
, Carlos Fuentealba

¡GRACIAS, MAESTRO!

Una ruta desierta, una lluvia de balas,
Una llaga aún abierta, un par de alas.
Un auto, una granada, una voz desgarrada.
Un silencio ensordecedor.
Nueve policías, un aula vacía, un gobernador.

Una fuente de vida detrás de la herida y tu ejemplo infinito,
Un futuro latente, esperando a ser escrito.
Y un manantial de lucha que nos sigue salvando:
¡15 años, Carlos, y seguís enseñando!