16 mayo, 2022
, Situación de Calle

CENSO HISTÓRICO EN LA CALLE

No es un día más para la Asamblea Popular Plaza Dorrego, en San Telmo. Desde el verano de 2002, con la crisis económica y social más grande de nuestra historia reciente a sus espaldas, un puñado de vecinas y vecinos se organizaron para abordar la vulnerabilidad social de las personas que sobreviven en la intemperie, de jubilados y de familias que viven con lo justo en hoteles sin ninguna seguridad habitacional.

«El último Censo Popular de Personas en Situación de Calle, motorizada por organizaciones sociales como la nuestra, arrojó una cifra de 7251 personas solo en la Ciudad de Buenos Aires. Y es necesario añadir que también había 20 mil personas que estaban en riesgo de quedar en la calle en cualquier momento», nos contó Mónica Farías, miembro de la asamblea.

Allí no solo contemplan la necesidad alimentaria sino que laburan autogestivamente con la alfabetización, el centro de acceso a la Justicia, apoyo escolar, juegoteca, arte y la biblioteca popular. Mariano Paz, también compañero del espacio, enfatizó en qué trabajan para garantizar los derechos constitucionales de quienes asisten más allá de un plato de comida: «Así como la Ley 3706 de la Ciudad fue gracias a la lucha de las organizaciones, para exigirles cuestiones básicas al gobierno, el Censo Popular de Personas en Situación de Calle también se consiguió con la lucha desde abajo». Hoy, en toda la Argentina, se está dando un paso histórico gracias a la resistencia organizada.

Por primera vez nuestro país relevará cuantitativamente a las personas que duermen en la vereda o en paradores, es una victoria pero también hay letras chicas que afilar: «El censo que conocemos se divide en ‘Población’ y ‘Vivienda’, pero a la gente de la calle solo le harán las preguntas de población. ¿Por qué no las de vivienda? Sería interesante», dijo Mónica. «Soy una mujer trans y no tengo un trabajo fijo ni estabilidad, vivo en un parador. A nosotras no nos dan posibilidades, culturalmente estamos estigmatizadas. Si al censo lo toman en serio, deberían atender con urgencia las necesidades de la gente. Es decir, si realmente el gobierno quiere erradicar la pobreza, tiene que hacer un trabajo de fondo y darnos posibilidades a quienes lo necesitamos», agrega Ayelén Acevedo.

Un censo histórico que engloba a las y los descartados de siempre. Un paso gigante para proyectar políticas públicas que mejoren la calidad de nuestras vidas. ¡Mucho trabajo por delante!

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