27 julio, 2022
, Proyecto de Obras Tempranas

Trabajo desde el barrio y para el barrio

En Corrientes, Mendoza, Santa Fe y Buenos Aires ya arrancamos las obras en el marco de los Proyectos de Obras Tempranas (POT), que mejoran sustancialmente las condiciones de vida en los barrios populares y son realizadas por nuestras vecinas y vecinos.

Pero, ¿qué implican estos proyectos? Se trata de una línea de financiamiento de la Secretaría de Integración Socio Urbana (SISU) para la ejecución de obras variadas de infraestructura que se desarrollan a nivel nacional en barrios populares que forman parte del Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP). Con financiamiento que, en parte, proviene del Aporte Extraordinario de las Grandes Fortunas. Estos proyectos son llevados a cabo por cooperativas y organizaciones que forman parte de la Economía Popular.

En b° Tongui (17 de noviembre), La Tosquera, Los Hornos y Los Pumitas, ya estamos realizando las conexiones eléctricas intradomiciliarias. ¡Son 535 en total! Ninguno de los barrios cuenta con una red formal de electricidad, pero, a través de estas obras, cada hogar quedará listo para acceder a un servicio eléctrico adecuado, una vez que las empresas prestatarias y los respectivos municipios hagan su parte. En Mendoza, además, se están construyendo 1400 m² de veredas y se plantarán próximamente 118 árboles. 64 personas laburando para mejorarle la vida a sus vecinas y vecinos, percibiendo un salario digno, capacitándose en pos de constituirse en cooperativas de trabajo y fortaleciendo los procesos de urbanización de sus territorios.

«Yo era un vendedor en las ferias del barrio, Itatí, Canadá. Hoy soy ayudante en el rol administrativo, encargado de las compras y del cuidado de herramientas y materiales. Saber que, llegado fin de mes, cuento con un sueldo seguro, me hace sentir feliz. Antes muchos de nosotros hacíamos solo changas, ahora nos sentimos tranquilos de asegurar la comida a nuestros hijos», Steven Chávez Plaza, vecino de b° Tongui, Lomas de Zamora, Buenos Aires.

“Antes los riesgos eran muchos. Cables colgados, instalaciones precarias y peligrosas, riesgo de cortocircuito e incendios, no había ninguna medida de seguridad. Ahora estamos mejorando un montón las instalaciones domiciliarias. Algunos no sabían casi nada, y hoy aprendieron a desarmar portalámparas, a hacer módulos para los tomas, armar los tableros con todo el cableado. Se avanzó un montón en poco tiempo”, Darío Sena, trabajador de bº La Tosquera, Corrientes.

“Soy ayudante de albañil. El proyecto cambió muchísimo al barrio, los vecinos están muy contentos con la electricidad y las veredas. Se nota la diferencia”, Marcela Brizuela, trabajadora de bº Los Hornos, Guaymallén, Mendoza.

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