15 mayo, 2023
, THELMA FARDIN

LO QUE ESTÁ EN JUEGO NO ES SOLO LA POSIBILIDAD DE DENUNCIAR LOS ABUSOS SEXUALES, SINO LA DE HABLAR.

«Estamos ante el avance de una ultra derecha neofascista que tiene como objetivo frenar al feminismo por sus logros: mostrar que luchando se pueden conquistar derechos, y muy particularmente, las denuncias de abusos sexuales», por Luciana Peker.

Hay un retroceso muy grande y disciplinador, y se siente todavía más fuerte en las mujeres y las y los adolescentes de barrios populares. Se siente en la cantidad de horas que tienen que esperar para que tomen su denuncia y con la falta de posibilidades de poder hacerlo. El Estado dice “denunciá” y “sean valientes” pero no las cuida. Les están diciendo que tienen derecho a hacer uso de su sexualidad pero que si las abusan no las van a acompañar en el proceso de denunciar y defenderse.

Y lo que quieren es frenar, disciplinar y castigar a las que hicimos cambios que hoy ya están instalados; frenar que las periodistas podamos escribir con libertad de expresión, y concretamente, las denuncias de abusos sexuales.

Hoy lo que está en juego es mucho más grave que fallos judiciales adversos, hacen retroceder la Justicia y judicializar a las y los que hablan. O sea, lo que está en juego no es solo la posibilidad de denunciar los abusos sexuales, sino directamente de poder hablar.