1 diciembre, 2015
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Miranos, por favor: ¡y prendenos la luz!

Después de años de reclamar por la luminaria para nuestro barrio, el Municipio arregló las farolas de cada área. Todo muy lindo, pero no ampliaron su cantidad. Entre los monoblocks, las casas y las plazas, en los pasillos se nos borran los rostros y a veces, hasta la visión del camino. La publicidad de las campañas políticas, de día, muestra una realidad muy distinta a la que vivimos de noche. Las pocas zonas iluminadas no alcanzan para esconder todos los espacios abandonados y olvidados. Y en el recorrido de nuestra extensa avenida todo pinta muy bonito, pero vení, metete de madrugada, al area 5 y a la 14, que no se ve nada. Para una vida digna, pedimos más luz y menos policía, más acción y menos mentiras.

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