27 octubre, 2021
, Femicidio

«ARRANCÓ EL JUICIO: ESPERAMOS QUE NO TENGA PRIVILEGIOS POR SER EX POLICÍA»

* Por Sofía, hija de Cristina “Beba” Rodríguez, asesinada el 18 de mayo de 2019 por su ex marido, Hugo Orlando Ibarra, policía retirado de la Bonaerense.
El 18 de mayo de 2019, mi mamá estaba en la puerta del salón donde su nieta festejaba los quince años, cuando apareció su ex marido Hugo Orlando Ibarra, policía retirado de la Bonaerense, y le pegó un tiro en la cabeza al grito de «viste que te iba a encontrar, hija de puta». Mi mamá ya lo había denunciado en la Comisaría de la Mujer de Marcos Paz: había hecho tres denuncias por violencia y hostigamiento, se había dictado una perimetral, se había ordenado un botón antipánico que nunca llegó y hasta había sido notificada el 10 de mayo del secuestro del arma que portaba el victimario; pero eso no sucedió a la brevedad, y ocho días después, Ibarra usó ese revólver para asesinarla.
Ayer arrancó el juicio y el jueves serán los alegatos. Estoy muy angustiada y ansiosa, sin poder comer, porque el estómago se me estruja. Extraño a mi mamá más que nunca, y también tengo una sensación de irrealidad; esperamos muchas veces este juicio.
La Justicia tardó demasiado en juzgar a este femicida, por dos cuestiones esenciales. Primero por ser hombre; tenemos el claro ejemplo de Nahir Galarza, que fue condenada en seis meses y se divulgaron los pormenores de su vida abiertamente. Sin embargo, cuando nos enfrentamos a un femicida se lo protege, tanto que no les conocemos ni la cara. De hecho, los familiares debemos cuidarnos hasta de llamarlos por su nombre, para que no nos pongan medidas cautelares a nosotros. En segundo lugar, la Justicia demoró tanto porque Hugo Orlando Ibarra es policía. Los familiares debemos pelear constantemente para que no tengan privilegios por pertenecer a las Fuerzas de Seguridad. Esperamos que en las instancias del juicio no sea así.
Mi mamá me hace falta todos los días en la mesa, con los mates, con sus nietas, en los partidos de fútbol. Me gustaría decirle una vez más que la amo. Estamos concentradas en hacer justicia y la vamos a conseguir para que descanse en paz, porque se lo merece. Y a quienes también están pasando por esto, sepan que estamos para apoyarnos y, sobre todo, para cambiar esta realidad. Esta problemática parece crecer en vez de disminuir: hay que seguir militando para que no haya más “Bebas”. Ahora, le toca a la Justicia: esperamos la cadena perpetua para Hugo Orlando Ibarra.

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