12 junio, 2022
, SALUD MENTAL

LOS PASILLOS DE MI MENTE

Poesía por Tamara Noga, Ilustraciónm por Nicolás Gómez, gargantas poderosas.

Llega como un nudo en la panza,
como cuando en casa no hay nada para comer.
Llega como mil pensamientos a la vez,
retumba como la música en los pasillos
o punza como un espejo, exigiendome más más y más.

Se presenta en mí como el frío,
ese que entra por la ventana cubierta con una chapa.
A veces como presión en la cabeza,
como cuando la policía te la estampa contra el piso,
y otras como gritos desesperados,
como los de la vecina a la que están cagando a palos.

Llega con temblores,
suena como las topadoras que arrasan con los ranchos.
A veces como insomnio,
parecida a las noches de guardia.
Otras como falta de aire,
como cuando estás acorralada por el narcotráfico.

Se presenta en mi como apagones mentales,
cual allanamiento en el medio de la noche.
A veces como falta de algo,
como cuando falta la plata en casa.
Otras como un rejunte de sensaciones,
como cuando dormimos hacinados.

Se presenta en mi con pocas ganas de sociabilizar,
como cuando en la asamblea te da vergüenza hablar.
A veces como palpitaciones,
similares a los latidos rápidos del corazón cuando jugas un partido.
Otras como la transpiración fría,
esa que se escurre cuando es de noche, está oscuro y estás sola en la calle.

Se presenta en mi, pobre, villera.
A veces como si tuviera el pecho apretujado,
como las madres esperando a sus hijas volver.
Otras llega sin titubear y sin fantasmear:
es la ansiedad,
el malestar en mi salud mental.