6 enero, 2023
, OSVALDO SORIANO

PELOTA, PLUMA Y TABLÓN

Aquel pibe que jugaba de 9 en los potreros de Cipolletti, el periodista deportivo que se inició admirando los relatos de Aróstegui y Veiga, el hincha de San Lorenzo que gritó los goles del “nene” Sanfilippo y lloró con el descenso de 1980. El gran literario con sus obras reconocidas en toda América Latina y el hombre perseguido por la Triple A y la dictadura.

El de los inolvidables cuentos de fútbol, el exiliado en Bélgica y Francia, y el que volvió en democracia. El que nunca ocultó su ideología desafiando a la oligarquía y aquel nocturno al que no le gustaban los amaneceres. Todo eso representa Osvaldo Soriano, quien nació hace 80 años en Mar Del Plata, un 6 de enero, justo para Reyes.

“La deseaba tanto que ni siquiera intentaba disimularlo”, tal vez hubiese dicho Osvaldo, entre lágrimas y gritos de emoción, luego de que Lionel Messi y la Scaloneta trajeran la copa del mundo para Argentina. Donde hoy se encuentre, seguro escribió una columna futbolera sobre cada partido de la selección y ni hablar de la final del mundial, la aplanadora argentina en el primer tiempo, el sufrimiento luego y el festejo explosivo en los penales. “El fútbol tiene la significación de una guerra sin muertos, pero con conflicto. Con drama, reflexión e ironía. Y amalgama a la familia, cosa que no consigue la política”.

“No habrá más penas ni olvido” porque nos quedamos con su obra inagotable y su huella imborrable. Osvaldo Soriano fue comunicación popular y está recorriendo cada villa, recolectando historias de potreros para algún suplemento imaginario. Gracias Osvaldo por representar en cada momento lo que militamos y sentimos: “Los ideales son la única forma de saber que estamos vivas y vivos”.

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