21 enero, 2010
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Muy bien facilitado

manosEl camino comunitario que elegimos para pelear desde nuestros barrios por lo que creemos justo es arduo. Elegimos ir aprendiendo de esa manera, tomando el ejemplo de quienes comenzaron a surcar esa vía, y también de nuestra propia experiencia, para continuar ese trabajo. El aporte de todos los que elegimos subirnos a este colectivo nos ayuda a aprender a corregir la dirección cuando es necesario, o a acelerar cuando es conveniente. Y nos apuntalamos constantemente, en cualquiera de los casos, a cada paso que damos.

El Yo, sí puedo, de tantos pasos que va dando, empezó a correr. Corre en Retiro, donde ya comenzó un nuevo curso y una vecina del barrio es la facilitadora que pone al alcance de los participantes las herramientas que ayudaron al pueblo cubano, venezolano, boliviano, ecuatoriano y nicaragüense a ser territorios libres de analfabetismo. Pero también corre de un barrio a otro, porque un vecino de Zavaleta recientemente egresado del programa no se conforma, y ahora quiere contagiar el entusiasmo a todos los que en su barrio y en otros también quieran llevar adelante esta misma lucha. Su participación en los relevamientos para comenzar con nuevos cursos en la Villa 31 fue fundamental, dándole fuerzas a quienes más les costaba aceptar que todavía no habían tenido la oportunidad de alfabetizarse, a partir del relato de su experiencia, narrándoles el camino que él mismo estuvo andando hasta hace muy poquito. «Queridos vecinos de la Villa 31, no tengan miedo de contar que no saben leer ni escribir que todos podemos», fue el mensaje que escribió para que se lo lean a todos Carta a vecinos.aquellos con los que no pudo charlar. Ya lo había dejado claro antes: «Yo voy a estar para lo que se me necesite que esté«. Y estuvo, está y estará. Estuvo en los relevamientos en Retiro, está en cada reunión en que se consensúan las decisiones para el espacio y estará en un próximo curso, pero ahora en el rol de facilitador, porque sabe muy bien lo que significa que todos tengamos las mismas posibilidades.

Gracias al compromiso de todos los que participamos del Yo, sí puedo, las buenas noticias nos emocionan. Pero todavía hay mucho por hacer, muchos vecinos no han tenido la oportunidad de aprender a leer y escribir y quieren tenerla. Por eso necesitamos más cabezas pensando la mejor forma de seguir combatiendo al analfabetismo y más manos para poner a disposición de todos las herramientas para lograrlo. Si llegaste a este punto, estás en condiciones de ser facilitador, porque el único requisito, además del compromiso, es saber leer y escribir. Si querés andar este camino, enviá un mail a lapoderosaong@hotmail.com.

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