24 junio, 2014
,

«Cumplilos feliz, Lío»

¡Poderosos!

Por René Houseman.

Tranqui, no te voy a escribir un poema, ni un cuento, ni una biografía, aunque ahora sea un periodista mundialista… Solamente, te voy a escribir una carta, para desearte que pases un feliz, pero feliz, pero muy feliz cumpleaños. Y no porque seas el mejor futbolista que mis ojos hayan visto en una cancha de fútbol, sino por lo que sos afuera, por la calidad de persona que sos, cuando no te muestra la televisión. Porque pese a ser tan reconocido mundialmente, nunca buscaste figurar y jamás te olvidaste de donde te criaste, como yo tampoco me olvidé de la villa en la que nací. Y tener eso presente, es lo que hace diferentes a los grandes de verdad.

Personalmente, me siento un privilegiado por haber compartido buenos momentos con vos, como aquella vez que me tocó darte la camiseta 19, a pocas horas de tu partida a Sudáfrica… Justo a mí, ¿te acordás? Ojalá que sí, porque yo nunca lo voy a olvidar.

Por eso que me trasmitiste siempre, hace unas semanas decidí regalarte esa pulsera bendecida por el Papá, que para mí era importante, pero más importante era que la tuvieras vos, y que te llenara de suerte de cara a este Mundial. Aunque… ¡Mal no te está yendo, fiera! Dos partidos, dos goles, seis puntos. ¿Qué más podés pedir? Vos divertite, que nos hacés divertir.

¿Goles? Ya los hiciste todos, de todas las formas. Y ahora nos tenés a millones esperando para ver qué otra forma se te ocurre. ¿Chiches? A rolete, a motor.,, Pero eso no es lo mejor: lo mejor es lo que viene, porque vos jugás para el equipo y además en equipo, nene. ¿Sabés lo que significa eso, en este mundo de hoy?

Yo, al igual que mis compañeros de La Garganta, no te conocí en el humilde barrio obrero de General Las Heras, ni cuando ibas de la mano al club de tu viejo, ni tampoco cuando diste tus primeros pasos en Newell’s. Ni siquiera cuando el Barcelona te ayudó a salir adelante, en medio de la crisis del 2001, para que pudieras garpar tu tratamiento. Si digo eso, miento… Pero no lo estoy haciendo (y si tiro rimas, es porque estoy aprendiendo).

Para serte sincero, no te conocía ni cuando gritaste tus primeros goles, ni cuando diste tus primeras notas. Te conocí después, primero con la 10. Y luego descubriendo la clase de tipo que sos, algo que terminé de confirmar justamente en esa nota con La Garganta, cuando te pusiste la camiseta de la villa, y la de Mariano Ferreyra, y la de Julio López… O sea, cuando te pusiste la camiseta argentina.

En cada letra, como en cada gambeta, vas y venis derrochando humildad. Y por si quedara alguna duda, esta misma semana nos lo volviste a demostrar, en medio de este quilombo del Mundial, corriéndote de la zona mixta para acercarte a nuestro corresponsal, como si no fueras el mejor jugador del universo universal…

Por todo eso, hoy se me ocurrió saludarte y abrazarte, aunque no pueda verte o aunque esta carta no sea más que una excusa para agradecerte. ¿Por qué? Porque me dejaste conocerte. A vos y a tu corazón… Pase lo que pase, pibe, vos ya saliste campeón.

¡Que tengas un poderoso cumple, Lionel!

___________________________________________________

PD: Impriman la carta, que se la voy a llevar al hotel.


Relacionadas

HÁBITAT
5 diciembre, 2022

SIN AGUA NO SE PUEDE VIVIR

La Garganta Radio
1 diciembre, 2022

LA BRÚJULA DE DORA

Mundial
30 noviembre, 2022

DE NORTE A SUR

4 comentarios sobre ««Cumplilos feliz, Lío»»

  1. ¡Enorme Houseman! Es una alegría verte laburando en el mundial de Brasil, y cómo no podía ser de otra manera del lado correcto del periodismo. No me interesan las tablas de posiciones que colocan a tal o cual jugador por encima o por debajo de otro, pero quiero comentarte que fuiste uno de los futbolistas más maravillosos que he visto jugar en mi vida. No pude ver, por cuestiones de edad, a Garrincha, pero calculo que verte en un campo de juego a vos, fue más o menos lo mismo. Rene (permitime que te llame así) te considero un gran tipo por todo lo que de vos se sabe, a cuentagotas, por intermedio de la prensa. Siempre solidario, siempre humilde a pesar de haber llegado a brillar con luz propia, siempre del lado del pueblo y eternamente con la camiseta argentina puesta, y la de los olvidados en el corazón. Te envío un gran abrazo y estoy seguro que Messi sabrá apreciar tu carta abierta, porque es un muchacho que, como vos decís y a pesar de su fama y su genialidad, sigue tus mismos pasos para ganarse el corazón de los argentinos.

Los comentarios están cerrados.