30 abril, 2016
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A 5 años de su muerte, ¡Justicia por Cintia Fernández!

“Todo lo hago por la memoria de mi hija. La mitad de mi vida se fue con ella, que me hace seguir adelante para encontrar justicia”, asegura Ana Fernández, mamá de Cintia, uno de los tantos casos de femicidios impunes en Salta.

El 28 de abril no solo se cumplieron 5 años de su muerte, también fue un aniversario más de la lucha que no se ha detenido ni ante las adversidades impuestas por la misma Justicia. Justicia que nunca llega.

Cintia tenía 26 años, era una piba alegre y llena de vida, que esperaba para rendir su tesis y recibirse de Licenciada en Genética, en la Universidad Nacional de Misiones. En 2011, el policía Mario Federico Condori, le arrebató su vida. Este ex funcionario policial de la División de Trata de Personas, la asesinó en el interior de su propio departamento. A cinco años, Condori sigue libre.

Ana todavía recuerda el vergonzoso aparato que se montó a favor del asesino en el momento que encontraron el cuerpo de su hija recién 5 días después. ¿Qué hacía ahí el Jefe de Seguridad? ¿Y el Secretario de la Policía? ¿Y el Jefe de la brigada? ¿Qué necesitaban cubrir? No cabe duda que allí hubo protección de los funcionarios de turno.

Pasaron varios jueces por la causa de Cintia, quienes solo acrecentaron la corrupción, el maltrato y la indiferencia a medida que pasaba el tiempo. El primer juez de la causa, Antonio Germán Pastrana, fue cómplice junto a la coordinación policial del ex Secretario de Seguridad salteño, Aldo Saravia, para encubrir a Condori.

Como si todo este dolor fuera nada, Ana tuvo que lidiar con las nefastas declaraciones del gobernador Urtubey, quien al referirse al caso de las turistas francesas negó con total frialdad que en la provincia de Salta existieran crímenes contra las mujeres. Para él, nunca existieron ni Cintia Fernández, ni Judith Palma, ni Yolanda Mamaní, ni Mirta Llanos; ni tantas mujeres que mueren a diario en nuestra provincia. Todos se pasan la pelota, pero nadie se hace cargo.

Por eso, a 5 años de este hecho lamentable, junto a la Comisión de Familiares contra la impunidad marchamos una vez más, enmemoria de Cintia Fernández, bajo la consigna: «Déjense de romper las pelotas y pónganse a laburar». Y también, porque no queremos más asesinatos ni femicidios; ni causas impunes por siniestros viales; ni víctimas por gatillo fácil: ¡basta de matar a nuestros pibes!

Hoy gritamos más fuerte que nunca: 

¡Justicia por Cintia Fernández!

 

Desde La Poderosa Salta, marchamos por Cintia

 

Pasada las 19 de este viernes, bajo un cielo gris, desde la asamblea poderosa de Salta junto a la Comisión de Familiares contra la impunidad, nos dispusimos a marchar, desde la Legislatura provincial. Si, desde ese palacio tradicional donde semanalmente los diputados y senadores se reúnen a «laburar». 

Desde allí, quisimos empezar a caminar por la memoria de Cintia, para exigirle al Estado que proteja a las víctimas de violencia de género; para impulsar la concientización a través de la educación y sobre todo para conquistar los derechos que cuiden a las mujeres.

Junto a nosotros,  estuvo la mamá de Cristian Luna, quien hace 8 años busca desesperadamente a su hijo que no volvió nunca más a su casa, y que nadie sabe dónde está en plena democracia. También marcharon los papás de Marquitos Córdoba, que murió en un accidente vial y que su causa judicial tampoco avanza.

Acompañando a Ana Fernández, con cada mamá y papá, hermanos, familiares y amigos, llegamos a la plaza principal de nuestra Salta, no tan linda, porque está manchada por la impunidad y la corrupción. Como cada viernes, exigimos verdad, justicia y castigo para los responsables del crimen de Cintia.