6 julio, 2016
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Pedagogía del opresor

Si estudiaste con la ilusión de poder enseñar, nunca, nunca, pero nunca seas tan ingenuo como para luchar por un verdadero desarrollo del Programa Primera Infancia, porque Patricio Torras ya probó y le fue como el culo. Tampoco tengas el tupé de sugerir la ampliación de la Planta Operativa Funcional, como la ilusa de Juana Carmen. Ni te aventures a exigir jardines de infantes dignos, como la atrevida de Julia Odelli Craig. Y menos que menos pretendas defender a tus compañeros docentes, como los subversivos delegados Lucila González o Damián Drescher. ¿Sabés qué te conviene? Te conviene ser un sorete, desconocer el justo reclamo que hicieron en 2013, perseguirlos por su activismo social, abrirles un sumario por ser buenas personas y sancionarlos con la quita del cargo, para que todos, todos, pero todos aprendan la lección: hacé como Esteban Bullrich y vas a ser ministro de Educación.

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