26 julio, 2022
, Femicidio

Cinco años sin Johana

Un día como hoy, Johana Ramallo salió de su casa y le dijo a su mamá que volvería a eso de las ocho, pero nunca más llegó. Un año después, sus restos aparecieron en la costa de Berisso, pero tuvieron que pasar ocho meses para que se sepa que era el cuerpo de Johana. En el medio, una causa llena de irregularidades y el hostigamiento constante hacia Marta, madre de Johana, por parte de la Policía Bonaerense. En especial de los miembros de la comisaría 9º de La Plata, que está en la jurisdicción de la zona en la que desapareció Johana, la llamada “zona roja”.

“Desde el primer minuto denunciamos la complicidad, el hostigamiento, las amenazas que recibíamos de la Policía Bonaerense. Al mes de la desaparición de Johana golpearon a uno de mis hijos diciéndole que me calle la boca porque sino la íbamos a pasar mal. A mí me tirotearon dos días seguidos la casa. Pero yo no necesité un arma para enfrentarlos, sino alzar la voz. Porque el silencio es cómplice”, Marta Ramallo.

Recién el 12 de julio se procesó y dictó prisión preventiva para Carlos Rodríguez, a quien Marta señalaba desde la desaparición de su hija, ya que estaba con ella la última vez que fue vista con vida. Sin embargo, no está acusado directamente por el femicidio, sino por comercio de estupefacientes y promoción, facilitación y explotación de la prostitución. Cinco años después de que nos arrebataran a Johana, seguimos exigiendo justicia y que se termine, de una vez por todas, la impunidad.

“Ese día, Johana me dio un beso en la frente, sin saber que era el último, y me dijo ´metete adentro que está lloviendo´. Hoy vuelve a llover, pero yo no me quedé adentro. Salí en búsqueda de justicia, como salimos todas las madres de víctimas de femicidios, porque no quiero más Johanas desaparecidas”, Marta Ramallo.

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