25 enero, 2017
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HIPOCRESÍA APOCALÍPTICA

* Por Nelson Santacruz, comunicador de la asamblea poderosa de la Villa 21-24.

 
Ante la profecía apocalíptica que entre los ‘incidentes’ cianurados de la Barrick Gold contaminaron otra vez los ríos sanjuaninos. Ante los recortes para incendios forestales y las enmiendas con las empresas internacionales. Ante el necesario viaje a Cancún y las balas de goma por pedir agua potable. Ante un alud jujeño que eliminó viviendas y las plantaciones sojeras que dejaron pueblos inhabitables… Ante esta espeluznante bienvenida al 2017, una serie de reflexiones sesudas con la fundadora de la Asamblea de “No a la Mina” de Buenos Aires, Mai Costa.

 

-María Eugenia Vidal estaba de vacaciones mientras parte de la provincia de Buenos Aires flotaba. En Pergamino, por ejemplo, cuando los habitantes pidieron agua potable y comida, recibieron balazos de goma. Lo mismo sucedió en La Emilia, un pueblo santafesino. ¿Qué reflexión merece esta respuesta estatal?

 
-Estoy convencida de que las inundaciones se dan por los desmontes de manera indiscriminada y eso provoca que el agua no tenga contención, absorción y al mismo tiempo que todo se inunde. En Córdoba los compañeros se han movilizado de manera impresionante por la Ley de Bosques, para evitar las crecidas. Pero lamentablemente tenemos un Estado que en vez de velar por el bien de su pueblo sigue firmando acuerdos con empresas extractivas y contaminantes a gran escala. Uno que sede más y más territorios a la explotación sojera, sin ninguna medida y llena de agrotóxicos.

 
-No es una ausencia del Estado sino una presencia dañina para los pueblos.

 

-Claro, porque estos desastres naturales parten de un modelo minero, energético, petrolero y sojero incentivado por el mismísimo Estado, por ejemplo con la quita de retenciones. La costa argentina también sufre estos desmontes porque hay plantaciones que llegan hasta allí. En vez de repartir medicamentos, agua y alimentos, o mejor aún, frenar el avance sojero, la respuesta a las demandas es la represión que no es, ni más ni menos, una criminalización a la protesta social.

 

-Barrick Gold tuvo un nuevo derrame tóxico, además de los efectos en los seres humanos ¿Qué consecuencias medioambientales produce?

 

-En Argentina, Barrick Gold produjo su tercer derrame conocido en un año y medio. A esa empresa no la quieren en ningún lado y acá es aceptada. Las consecuencias de los proyectos mineros ya están a la vista, es decir, las comunidades ya están afectadas, con sus ríos contaminados. En San Juan sabemos que destruye glaciales, que nosotros creemos que son los ríos futuros, por ende afectan un derecho humano, según la ONU, que es el acceso al agua. Esto significa que la mega minería está cometiendo un delito de lesa humanidad. Supuestamente el último derrame se produjo porque se filtró agua por unas cañerías a través de las que se transportaban las rocas de Chile a Argentina.

 
– ¿Y desde la gobernación qué respuestas hubo?

 

-Hemos escuchado las declaraciones del gobernador Sergio Uñac diciendo que después del segundo derrame ya no tendrían margen de error para la Barrick, pero tras el reciente ‘incidente’ mandó una comitiva para ‘analizar la situación’. Además, el agua va contaminando todo a su paso, y ya ha generado un desastre ambiental para la provincia pero también a nivel nacional. En este último caso, otra vez se quitaron la responsabilidad del deshielo de los glaciales, que este año fue mayor de lo esperado y generó el desborde del agua.

Mai Costa responde con detalle lo consultado, pero también pregunta para tratar de entender lo que el sentido común no logra comprender. «Existen normas legales internacionales, que son el principio preventivo y precautorio. Entonces, si ya tenemos antecedentes,  ¿cómo no se aplican estas reglas? ¿Cuántos derrames más vamos a tener? ¿Cuántas tierras más vamos a poner en peligro? ¿A cuánta gente más debemos ver sufrir? La mega minería pone en riesgo la biodiversidad y a la cuenca del agua. Con el silencio, los gobiernos no están garantizando el artículo 41 de la Constitución Nacional, que es el derecho a un ambiente sano y equilibrado, libre de elementos tóxicos y/o radiactivos».

 

¿Qué ocurre con las obras infraestructurales que deberían evitar muchos problemas?
 
Hay mucha construcción de hidroeléctricas, gasoductos, acueductos, viaductos, rutas y puertos enmarcados dentro del programa de infraestructura llamado IIRSA, que es cómplice de la construcción de las rutas del saqueo, al beneficiar a los transportes e instalaciones de las megaempresas. Es decir, provoca que en una escuela no haya ciertas cosas y de repente te encuentres con un monstruo en medio de una cordillera que se consume el agua de una población entera. Entre Argentina y Chile existen tratados de protección de Glaciares, pero el Estado se apaña en los derechos comerciales y con esa legitimidad explota el recuro natural para su propio interés y en perjuicio de los pueblos.

 
-¿Cuál es el rol de los medios de comunicación frente a esta situación?

 

-Los medios hegemónicos siempre han tratado estos temas como estrategia política, para fines capitalistas que benefician a las empresas de comunicación y nada más. Lo poco que se toca el tema se logró a través de la lucha social y la siempre ayuda de los medios populares.
 
¿Qué balance hacés sobre el proceder del Ministerio de Medio Ambiente?
 
En el Ministerio de Medio Ambiente hay una gran incompetencia, sobre todo por las declaraciones del Rabino Bergman, quien tomó el cargo como un puestito más. No existe una inversión acorde frente a las catástrofes que se aceleran permanentemente en todo el planeta por el sistema extractivo voraz que genera estas consecuencias. Así se notó con el alud en Jujuy, donde ni medicamentos alcanzaron, o con los grandes incendios producto del desmonte.
 
-Al margen de Bergman, ¿esta desidia desde cuándo viene?

 

-En las autoridades políticas lo que se nota es una gran falta de responsabilidad, pero las políticas medioambientales son ignoradas desde hace muchas décadas atrás. Sin embargo, en este caso, pareciera que al ministro Sergio Bergman le encajaron ese lugar sin ninguna seriedad. Para afrontar esta problemática es importante poner alguien idóneo en Medio Ambiente, porque de lo contrario es lo mismo que quitarle valor a esa cartera. Si un país no protege hoy sus recursos naturales, está condenado a la contaminación y a una pobreza en crecimiento.          

 

             

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