25 mayo, 2018
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Asamblea vecinal, por el traslado del basural

 
 
El domingo 20 de mayo vivimos un momento histórico: por primera vez 80 vecinos autoconvocados nos encontramos para debatir y unificar acciones ante la problemática del basural a cielo abierto en la ciudad. La reunión se realizó en el marco del cierre del IV Encuentro de Recicladores en el Complejo Cultural y estuvieron presentes organizaciones sociales, culturales y ambientales, integrantes de pueblos originarios, profesionales y público general. La asamblea poderosa del barrio Madres a la lucha fue invitada a coordinar y el debate ya que las familias del barrio, al vivir al lado del vaciadero, somos las más afectadas por la quema de residuos que van desde plásticos hasta animales muertos.
 
 
Entre los participantes estaba la abogada María Belén Moreira, del Juzgado Civil N° 2 de Río Gallegos, quien informó que existe un amparo ambiental con sentencia firme que condena al Municipio a trasladar el basural.  El estudio de la mudanza del vaciadero del lugar actual al lote 113 “b” camino a Punta Loyola fue realizado por a la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) en 2006 y presentado en 2008. Sin embargo, la obra aún está paralizada porque la municipalidad está esperando “fondos económicos del gobierno nacional” y, además, no cuenta con la maquinaria necesaria para realizar el trabajo. El biólogo Carlos Albrieu, coordinador del proyecto presentado por la UNPA, manifestó que es necesario pedir la emergencia sanitaria ya que el Municipio no puede resolver el problema.
 
 
Estamos cansados de respirar el humo tóxico que emana el basural y preocupados por la salud de nuestros niños. El Estado es responsable y tiene que hacerse cargo, por eso de manera urgente queremos saber: ¿qué pasó con los $38 millones que la empresa EDISUD percibió entre 2013 y 2015 para realizar la obra?  En esos años la intendencia estuvo a cargo de Raúl Cantín y según una auditoría realizada en 2016 por la SIGEN la primera etapa de la obra era de 50.353.807,27 con la exigencia de la instalación de una planta de transferencia, clasificación, compactación y acopio. Cuando Cantín renunció y Pablo Grasso se hizo cargo del municipio, entre julio y diciembre de 2015, se aprobó un nuevo desembolso de $34.278.245,25. Sin embargo, nada se ha construido. 
 
 
En 2010 el actual intendente Roberto Giubetich, quien entonces era Secretario de obras públicas, indicó que en 4 años el actual vaciadero iba a colapsar. ¿Por qué no hizo nada al respecto? No sabemos en qué invierte su presupuesto la Secretaría de Obras Públicas si en la ciudad las cloacas están colapsadas, las calles inundadas y la basura tirada. El basural es una bomba de tiempo, un peligro sanitario para todos: llegan residuos biopatogénicos del Hospital sin controles y se desconocen estudios sobre el impacto en la salud en la población que está generando la falta de políticas públicas del Estado en gestión de residuos y contaminación.
 
 
Celebramos la realización de esta asamblea vecinal abierta y el accionar de los grupos independientes como los jóvenes de “Quiero un Río Gallegos limpio” que los fines de semana se reúnen a limpiar la costanera, el Encuentro de recicladores y Patio Om que llevan esta lucha adelante en los últimos años. En el Madres a laLucha ya estamos cambiando nuestro presente con espacios como la huerta comunitaria “Manitos Verdes”, el grupo de Limpieza Urbana y el proyecto de la placita del barrio. Por eso, esperamos con ansias la próxima asamblea para conformar una comisión vecinal y unir nuestras fuerzas.  Es nuestro derecho vivir en un ambiente libre de contaminación. ¡Exigimos que sea garantizado! La comunidad está despertando y no pararemos hasta lograrlo.

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