29 julio, 2019
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Sangre de Paisano

Joselo Martín Schuap nació el 30 de abril del 1973, en el barrio República Argentina de la localidad de Leandro N. Alem. Cantante y compositor de música popular misionera, visitó nuestro taller de guitarra en el barrio Santa Rita de Posadas y en una entrevista nos detalló sobre su historia, el amor a la cultura y el compromiso político-social que tiene que tener un artista.

 

Con humildad entrañada en sus venas, nos confesó: “ensayar con las pibas y pibes del barrio la canción «vestido celeste», me recuerda cuando comencé a tocar la guitarra, en mi pueblo».

 

 

-¿Qué recordas de tu infancia?

 

-Mi familia era muy humilde. Me crié jugando en la tierra colorada, en los arroyitos, en la cancha, pateando la pelota descalzo. No jugaba con juguetes, solo usaba la imaginación.
Me enorgullece la actitud de mis viejos de los cuales tengo varias sangres mezcladas: rusa, alemana, paraguaya y brasilera. Lamentablemente, no aprendí los idiomas materno y paterno, no los transmitieron porque pensaban que eso motivaba el racismo. Hoy sabemos que no es el idioma, es una cuestión de limitación humana.
Uno aprende más de la pobreza, que de la abundancia.

 

-¿Cómo empezó tu carrera musical?

 

-Todo comenzó a los 16 años, cuando estudié guitarra con el profesor Luis Zanazzo, gran músico e intérprete de la provincia. La guitarra me acompañó primero con canciones de rock nacional, que marcaron mi camino. Con el paso del tiempo, descubrí el Chamamé y me quedé con la música popular. Al componer un tema nuevo, se me caen lágrimas de emoción. Es el rock que me llega al corazón.

 

-¿Cómo definís el rol de la música frente a los problemas sociales?

 

-La música tiene que servir como una construcción social. Aprendí de los hermanos guaraníes que «hay que abrir la boca para decir algo que valga la pena», sino, no lo hagas. Como músico popular, canto lo que siento. La música es motivar otras cosas. El arte no es un fin, es un medio.

 

 

-¿Qué papel juega para vos la cultura, en un contexto de crisis política, económica y social? ¿Cómo afecta a la cultura en la provincia?

 

-Lo primero que critico al gobierno nacional, es haber reducido el Ministerio de Cultura a una Secretaría que tiene un presupuesto bajísimo. Demonizan todo lo que es subsidio a la cultura. Por ejemplo, los planes de apoyo social a producciones de difusión. Pero no nos equivoquemos, la cultura no solo pasa por la plata. El pueblo misionero tiene muchos valores culturales y hay que tratar de que perduren. ¿Cuánto invierte el gobierno en fortalecer la identidad cultural? Es cada vez menos, porque lo que buscan es que pierdas tu identidad y cuando la perdés, perdés los ríos, la selva, la tierra. Es un vaciamiento espiritual, moral y cultural, que viene del extranjero.
La cultura es la locomotora que lleva todos los vagones atrás de una sociedad y para muchos gobernantes, la cultura es el último vagón, si les sobra la plata.

 

-¿Qué pensás de los talleres culturales en los barrios?

 

-Es el hecho revolucionario más grande que puede tener la sociedad, llevar la cultura a los barrios y sostenerlo. Gran parte de los artistas nacen en los barrios, tratan de cambiar su mundo y de abrirse cancha en hacer arte. Es lo que nos va a permitir el día de mañana luchar y defender nuestros derechos. Lo que ustedes están haciendo, estos talleres, es defender la vida de los pibes. Darles otra opción.

 

-¿Qué mensaje les dejas a los artistas populares por el día Nacional de la Cultura?

 

-Que no sueñen con ser famosos, como decía el Tango Feroz, la fama es «puro cuento». El éxito no es llegar, sino ir. Con que seas músico y puedas vivir de tu música, ya sos sumamente exitoso, que te reconozcan por lo que sos. Sigan adelante, haciendo música, teatro, batucada, pintando murales, porque el mundo existe por ustedes.

 

 

 

 

 

 

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