1 mayo, 2009
,

No hay dos sin tres

1-jornada-2009-12

No hay dos sin tres cuando sobran las ganas de volver a juntarse con otros chicos de los barrios de Retiro, Tigre y Zavaleta con una pelota como excusa, para jugar, disfrutar, charlar, pensar y construir todos, absolutamente todos, y juntos, unidos para compartir lo que fue la primera jornada del tercer año, y con nuevo nombre, de la Liga Barrial de Fútbol Popular. Con nuevo nombre, sí, pero con los valores de siempre. Porque en el bautismo de la liga bautizada por quienes la componen se vivió el respeto por la construcción colectiva, por valor de la diferencia, con la búsqueda del consenso, cuidando el trabajo voluntario y anónimo de las más de 200 personas que estuvieron presentes y que, junto con muchas otras que no pudieron estar, hicieron posible la jornada. 

Con los valores de siempre, sí, pero con situaciones inéditas, como siempre. Uno de los Mini recibió la pelota de un compañero que sacaba para dar inicio al segundo tiempo. Ya con la pelota en los pies, se sintió Maradona al encontrarse precipitadamente ante la clara posibilidad de marcar el gol. Ni se le dio por mirar a la cara al arquero, remató y una sonrisa gigante se apoderó de su cara infantil, y gritó su gol, legítimo, ¿por qué no? Y corrió eufórico con la ilusión de que sus compañeros lo abrazaran y lo felicitaran por la conquista. Pero corrió solo, ante la mirada asombrada del resto. Había sido gol, pero en contra. ¿Valió?, preguntaron por ahí. No, no, que no valga, que saquen de nuevo del medio, no tenemos que sacar ventaja de un error como ése, contestaron del equipo que se hubiera puesto arriba 1 a 0, en una ronda que se armó para charlar sobre cómo resolver la inesperada situación. Esos valores inmersos en unas pocas palabras dichas por enanos de 6 y 7 años, pintan de cuerpo entero lo que es el Fútbol Popular. El partido siguió su camino hasta el final. No hubo perdedores. En una ronda, mirándose todos a los ojos, argumentando cada uno lo que pensaba, resolviendo situaciones espontáneas, ya habían ganado todos, juntos.

1-jornada-2009-21En otra cancha, un equipo de infantiles le ganó a otro por una diferencia muy abultada, exactamente 16 a 2. Sin embargo, lo mejor, lo imborrable en la memoria, se dio al terminar el partido, en la ronda del final. Esa en la que se habla de lo que sucede en los minutos jugados, detrás de la magia de una pelota. Como si hubiera sido alrevés, como si hubiera estado cabeza abajo, un enano del equipo que anotó menos goles expresó con orgullo que había sido un partidazo. No le importaba haber perdido. Un compañero suyo, lejos de rebatirlo, aseguró que lo principal pasaba por divertirse jugando, no sólo para ganar. 

Y, como de costumbre, no todo fue fútbol en el debut de la Liga 2009. Los chicos haciendo piruetas y acrobacias le dieron un valor agregado al dinámico e impredecible taller de baile. Lo que se presentaba como reggaeton y salsa, terminó siendo hip-hop, gracias a la imaginación de los bailarines. Tanta alegría se vivió, que hasta el pasto lució contento al final de la jornada. Porque en el semicírculo en que se aprendía y enseñaba a bailar, los chicos demostraron que se puede obtener un color primario a partir de uno secundario: para modificar el verde matinal del césped por un gastado amarillo al final del día, sólo hay que mezclar sobre el pasto una dosis de baile con una cantidad importante de monería.

1-jornada-20091

En el espacio de recreación los actores de la jornada corrieron, saltaron, mostraron su destreza para eludir obstáculos. Pero sobre todo disfrutaron, y se cansaron también, de alentar al compañero de turno para darle una energía extra que le posibilitara superar la prueba. Y en fútbol playa, varios se encargaron de reinventar las reglas. Nada de fútbol, y mucho de castillos, pirámides, y puentes de arena. También hubo lugar para el debate en el taller de Situaciones de Riesgo, en el que se debatieron cuestiones relacionadas con las adicciones, la alimentación, la violencia y otras situaciones que pueden ser un riesgo para todos.

1-jornada-2009-31En un día con ideas varias, con reflexiones múltiples, el ingenio tuvo su máxima expresión en el taller de comunicación. Al principio, la iniciativa fue construir una máquina del futuro, con distintos elementos que se encontrasen en el piso (hilo, desodorante vacío, telgopor, ramas, etc), pero la imaginación fue más allá, y la gran idea fue de un peque que dejó pasmados a todos. Comprometido con la sociedad, conciente de la epidemia que azota por estos días a la Argentina, no se ruborizó al proponer a viva voz: “¿Por qué mejor no construimos una máquina, pero para eliminar al dengue?”. Y así fue nomás, en todo el predio de Ezeiza no hubo ni un mosquito que se animase si quiera a acercarse a ninguno de los chicos que compartieron un día espléndido. Un día para seguir con la cabeza mirando hacia el futuro, con una liga que tiene nuevo nombre pero también historia, y con el compromiso de saber que con ganas de construir y compartir, no habrá tres sin cuatro.

Relacionadas

Kevin
7 septiembre, 2022

TE EXTRAÑO TODOS LOS DÍAS, KEVIN

DICIEMBRE 2001
20 diciembre, 2021

20 AÑOS LA MISMA LUCHA

Lluvias
29 noviembre, 2021

No se inunda más