28 septiembre, 2009
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Ya sí puedo

Ya si puedoUn día nos pusimos en marcha a partir de lo que había dejado escrito el Che, y no sólo el Che. Nos pusimos en movimiento con el ejemplo cubano en el horizonte. Casi cinco años después escribió Marcela, y nos detuvimos un momento por la emoción. Porque había escrito, en principio, no importaba qué. Luego de haber tenido que alejarse de cuarto grado hace más de tres décadas y de años y años de postergaciones obligadas por el duro trabajo de todos los días, por no encontrar una propuesta que se adaptara a ella, antes de exigirle que ella adaptara su vida a horarios y lugares imposibles, la noticia era que había escrito. Tras sólo cinco meses de encuentros en Zavaleta, había redactado su carta que la egresaba del Yo, sí puedo, el curso de alfabetización que creó el pueblo cubano para que en todos los pueblos del mundo seamos cada vez más los que escribimos esta historia. La metodología que estaba sembrada en el camino hacia aquel horizonte, es uno de los instrumentos que fuimos encontrando para mejorar el motor de este poder popular, siempre en construcción. Gracias a estas herramientas legadas por esa isla que no aísla al resto del mundo y se empeña en brindarle educación, fuimos todos un abrazo cuando apareció con la carta manuscrita y la leímos. Entre todos, porque además de escribir, ya vamos pudiendo leer: “Yo sí puedo también aprender más”.

Marcela es la primera egresada de Zavaleta, y atrás suyo vienen esos vecinos que ella nombra en su carta, con todo su compromiso, con todas sus ganas de aprender. Corriendo para llegar a los encuentros. Corriendo el horario de los encuentros para llegar a los encuentros. Esforzándose todos cuando uno solo necesita más fuerza u otro horario, para que una vez que hayan aprendido, puedan volcar todo eso en otros cursos de alfabetización, pero en ese momento ya como facilitadores de otros vecinos que puedan aprender para después darle una mano a otros vecinos que puedan aprender para después darle una mano a otros vecinos que… No hay cómo parar esta rueda, las ruedas de esta moto que se inflan de emoción cuando imaginan a todo el país libre de analfabetismo, como en Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ya si puedoEcuador. Y sueña una Latinoamérica libre, libre de analfabetismo como condición. Es necesario que “esto se siga haciendo realidad para mucha más gente que quiera aprender”, como Marcela… como Marcela dejó sellado en su manuscrito. Escribir la historia entre quienes no veníamos escribiéndola, enseñando y aprendiendo las bases. Esa es la idea. Pudiendo desde el pueblo, que el pueblo pudiendo es poder popular.

Se trata de compartir los saberes y las vivencias, para multiplicar el aprendizaje, el trabajo y las energías. Por eso, acá abajito les dejamos la carta transcripta, y al costadito la manuscrita. Porque no sólo emociona que haya escrito la carta, también se humedecen de nafta los ojos por lo que en ella dijo, el “gusto de estar compartiendo esta experiencia”.

ya-si-puedoHola, ¿qué tal? Mi nombre es Marcela. Un gusto estar compartiendo esta experiencia con los creadores del Yo, sí puedo. Me acerqué a esta actividad en el mes de abril y me encontré con un grupo de gente que son mis vecinos que venían a aprender a leer y a escribir, y yo aprendí cosas que no conocía y me gustó mucho porque me di cuenta que yo sí puedo también aprender más. Bueno, me despido con una experiencia y con un compromiso de aquellos, tanto mío como de mis compañeros. Y que esto se siga haciendo realidad para mucha más gente que quiera aprender a leer y escribir.
Dale para adelante que vos también podés leer y escribir.
Fue un placer conocerlos.
Gracias para todos.
Un gran beso.
Marcela.

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