28 junio, 2011
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La carta de «verdad», a Jorge Fontevecchia

Portal, cómplice.

Según titula el diario Perfil, Raúl Portal pasó «de escrachado en Plaza de Mayo a bienvenido en la Rosada», en relación a los afiches que pegamos en la Avenida de Mayo, el último 24 de marzo, exigiendo juicio y castigo para TODOS los civiles cómplices de la dictadura militar.

Embarcado en defender sus intereses, los únicos que toda la vida ha querido defender, Jorge Fontevecchia intentó, después de aquel escrache, estigmatizar a La Poderosa con falsas acusaciones y decidió presentarla como «ultrakirchnerista», a pesar de las sobradas muestras de la identidad apartidaria que siempre ha sostenido nuestro movimiento.

Desde la misma plataforma que sus propias páginas nos adjudicaron, Perfil pretende señalar ahora una contradicción tan ficticia como todas sus notas fantasmales: Raúl Portal puede ser bienvenido o malvenido en la Casa Rosada o en la Casa Blanca y, de cualquier modo, no dejará de ser un cómplice de la última dictadura militar, que tarde o temprano deberá ser sometido a juicio, como todos los demás civiles que apadrinaron el terrorismo de Estado.

Con esa profundidad de análisis que caracteriza a los diarios Perfil y Libre, su hijo bobo, Fontevecchia acusa una apropiación kirchnerista en materia de Derechos Humanos, pero curiosamente tiende de modo autónomo a proclamar «ultrakirchneristas» a todas las organizaciones con memoria, del mismo modo que consagra «antikirchneristas» a todas las que reclaman justicia para Mariano Ferreyra.

¿No es demasiado burdo ya el disparate de estos medios hegemónicos? ¿De verdad habrá alguien que todavía los consuma y les crea? Ante los aplausos de Portal en un acto de Gobierno, Fontevecchia no sólo evitó la fe de erratas pertinente, para corregir el rótulo partidario que le había designado a una organización de base, sino que reforzó su falacia hilando dos de sus mentiras editoriales: ni el kirchnerismo financió aquel escrache, ni La Poderosa se hizo amiga de Raúl Portal.

Aquel afiche que señalaba al conductor televisivo, en el Día de la Memoria, recordaba una reseña que Perfil entonces no publicó, pero ahora elige resaltar: «Amante de las mascotas, pero no de los seres humanos, Raúl Portal fue funcionario de la Secretaría de Prensa del Ministerio del Interior, entre 1968 y 1978. Encabezó una campaña para limpiar la imagen del país de las «mentiras y maldades» que se decían en el exterior durante la dictadura y, junto a Julio Lagos, fundó una radio con financiamiento militar».

Al margen de la desinformación, el juego sucio y la mierda limpia que sigue emanando Fontevecchia, celebramos que Perfil haya aceptado finalmente prestarle atención al contenido de esos afiches. Y ojalá que ahora no se olvide de subrayar también las referencias que argumentaban el escrache a Herrera de Noble, Mitre, Lagos, Legrand, Gelblung, Morales Solá, Franco Macri y Mauro Viale. Si los necesitan en alta calidad, nos avisan y se los mandamos, de inmediato.

Por supuesto, la lista de cómplices civiles, no termina allí. Julio Humberto Grondona y Marcelo Araujo bien podrían figurar en idénticos afiches, de modo tal de evaporarle las dudas a esos soldaditos del monopolio que difundieron mails con un supuesto cambio de nombre de La Poderosa, para no reconocer que La Poderosa no cambia de idea, con la misma liviandad que inventaron «niños llevados a escupir», para no aceptar que los escupe autónomamente una sociedad entera.

Justamente por no contar con ningún financiamiento privado, ni padrinazgo partidario, los fondos comunitarios no resultan suficientes para imprimir afiches con las caras de todos los civiles que, tarde o temprano, pagarán en prisión su amabilidad con la Dictadura. Pero aún si tuviéramos dinero para un afiche más, el diseño nos obligaría a sumar un tercero, entre Don Julio y Araujo. Y entonces, revolviendo un poquito el archivo, encontramos un editorial anónimo, en la revista La Semana, que dirigía Jorge Fontevecchia, en 1978. Una simple lectura, bastará para comprender por qué el diario Libre vende tanta mierda como el diario Perfil: tienen miedo y tienen razón. ¿O alguien podría defender que este «periodista argentino» no ha sido parte activa del genocidio y los crímenes de lesa humanidad?

«La carta de ‘Verdad’ dice que 10 mil personas faltan de sus hogares. Vamos a aceptar la cifra como cierta, por más exagerada que parezca. ¿Cuántas de estas víctimas están ahora en el extranjero y se fingieron raptadas para salir del país sin ser molestadas? ¿Cuántos mártires viven ahora en la clandestinidad y de vez en cuando se dedican a poner bombas? ¿Cuántos cayeron en enfrentamientos armados con las fuerzas de seguridad y nunca fueron debidamente identificados? Sería importante saberlo».
Sigue diciendo la iracunda misiva: «en este país existen campos de concentración atroces. ¿En qué lugar? ¿Cómo es que nadie se entera? Porque en el exterior se habla mucho de esos lugares, pero nadie proporciona más que vagas referencias. Yo creo que es muy fácil vivir en Europa – siempre en lugares de primera categoría- y dedicarse a la tarea de «denunciar «atropellos» que ocurren a muchos kilómetros de distancia. Se trata de algo así como una beca, una manera muy cómoda de luchar. Basta con tener una imaginación bien entrenada y destreza en las relaciones públicas para lograr el apoyo de determinados medios periodísticos. ¿Cómo se sentirá esta gente al difamar al propio país, al solicitar sanciones políticas y económicas contra los propios compatriotas? Me pregunto ingenuamente: si son tan valientes, ¿por qué no vuelven y siguen la pelea hasta el final?
Hay una cosa que quiero decir: personalmente me repugna eso de ir al extranjero a pedir protección. A mí me daría vergüenza solicitar la intervención de los vecinos en mis asuntos privados. Por una cuestión de amor propio.
La Carta de «Verdad» (¿habrá sido escrita en Argentina?) no es más que una pieza de la campaña antinacional que se desarrolla en distintas partes del mundo. Usa los mismos argumentos, ya gastados hasta el cansancio, y no contiene ningún reproche para los violentos del marxismo. Es más, deja ver la verdadera filiación de su remitente en una frase. Se le dice al periodista que «no quedará impune su insolencia». Eso es una amenaza de muerte. Si creyó amedrentarme, lo lamento por usted. No lo ha conseguido.
Un periodista argentino».
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 

 

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6 comentarios sobre «La carta de «verdad», a Jorge Fontevecchia»

  1. No se en que los puedo ayudar, pero en lo que pueda, ahi tienen mi mail, felicitaciones compañeros

  2. hola muchachos! nosotros somos de una radio, que hacemos por internet, totalmente independiente. y queriamos felicitarlos por lo impecable de sus notas y decirles que sigan adelante y si no les molesta. pedirle permiso para mencionarlos y recomendarlos desde ya un abrazo muy grande y gracias por esas bellas notas

  3. DE NUEVO!!!! SE PUEDEN CONSEGUIR LOS NUMEROS ANTERIORES???? AVISEN!!! GRACIAS!!!!
    DAVID 78, PESADO, MUY PESADO!!

  4. HOLA «GENTE BUENA», LOS FELICITO Y SOY NUEVO EN ESTO. VI LA EDICION ANTERIO CON CARLITOS EN LA TAPA EN EL PROGRAMA DE TOGNETTI Y ME OLVIDE EL TITULO DE LA REVISTA. YA LO SE Y SALGO EN UN RATO A CONSEGUIR ESTE NUMERO CON DIEGOTE EN LA TAPA!!!! GAUENTE Y SIGAN ASI!!! UN ABRAZO A TODA LA PODEROSA!!!!

  5. Felicitaciones por estar ahi y hacer una buena tarea. Felicitaciones por las entrevistas.
    Felicitaciones por argumentar con fundamentos.
    Sigan ejerciendo el periodismo, o sea, investigando a fondo, que es la mejor manera de informar y de combate.
    Muy buena la carta de «verdad» de Fontevecchia.
    Mis respetuosos saludos a todos en La Poderosa.
    Pablo Bosch

  6. Excelente, chicos!!!!!!! Cada día me gusta más la revista!!! Les cuento q además de colgar el pañuelo q les mangueé el jueves 21 de julio en la Plaza de las Madres en mi pasillo revolucionario (ya les voy a mandar la foto y van a entender el xq de ese nombre). Usé las tarjetas de «Complice» q repartieron el 24 de marzo como imanes para la heladera. El año pasado si obtuve un imán, el de la tapa de clarín… me quedé con ganas de los otros… si pueden me mandarían las fotos de esos imanes así las imprimo y las pego? Perdonen q no deje de manguearlos, pero vale la pena si puedo hacer de esos imanes!!!
    Un abrazo enorme! Y mi promesa de recomendar la revista a tod@s mis conocid@s!!!!!

    Marisú Falcón (Estudiante de la UPMPM)

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